Cuando alguien realmente ya no la quieres en tu vida, es fácil deshacerse de los recuerdos, las fotos, los momentos. Sin embargo, es díficil desaparecer los detalles y recuerdos de quién aún te interesa, de quién aún quieres que forme parte de tu vida. Entonces los guardas silenciosamente, para que puedas recordarlo en algún momento.